En pocas palabras, el sistema de enfriamiento del automóvil, como su nombre lo dice: enfría el motor. Este sistema es el encargado de retirar el exceso de calor del motor, controlando la temperatura de operación de éste, manteniéndolo en óptimas condiciones de trabajo.
La refrigeración de un auto corresponde a un sistema compuesto por fluidos y piezas que, en conjunto trabajan para controlar la temperatura del motor, evitando que sus componentes se desgasten y se averíen por exceso de calor. Hay que tener claro que la temperatura ideal de un motor oscila entre los 80° C y los 105°C, dependiendo del tipo de motor y el fabricante del mismo.
La función principal de un sistema de refrigeración es garantizar que el motor funcione a su temperatura de funcionamiento óptima. Por ende, si el sistema o cualquier parte del mismo falla, el motor se sobrecalentará, lo que puede provocar varios problemas graves.
En un principio los coches estaban equipados con un sistema de refrigeración por aire, hoy en día son los sistemas de refrigeración líquida los que equipan todos los vehículos.
Los componentes principales del sistema de refrigeración son:
- Radiador: Intercambia el calor del agua caliente procedente del motor con el arie ambiente. Enfría el líquido anticongelante.
- Bomba: Envía el líquido anticongelante al bloque de cilindros, al núcleo del calentador y a la culata, regresando al radiador.
- Termostato: Regula la temperatura de funcionamiento normal del motor de combustión interna. Cuando el motor alcanza la temperatura de funcionamiento estándar, se activa el termostato. Entonces el anticongelante puede entrar al radiador.
¿Cómo funciona?
La bomba hace circular el líquido anticongelante por todo el motor. Este líquido recorre las paredes del motor y extrae la temperatura ocasionada por el funcionamiento de éste. Este líquido, ahora caliente, se introduce en la parte superior del radiador, pasando por una red de caminos por los que pasa aire fresco. Este aire puede ser forzado por ventiladores eléctricos o por la misma velocidad del vehículo al estar en movimiento.
Mientras el motor del automóvil esté en funcionamiento, este proceso se repetirá una y otra vez.
El sistema se autorregula mediante sensores y un termostato que pueden bloquear la circulación del líquido para alcanzar una temperatura óptima o acelerar la circulación para extraer temperatura más rápido, en caso de ser necesario.
Importancia del sistema de refrigeración
El sistema de refrigeración es fundamental para el correcto funcionamiento de todos los vehículos. Sus funciones principales son garantizar el rápido aumento de la temperatura del motor y mantener una temperatura de funcionamiento y una presión constantes para evitar cualquier sobrecalentamiento.
Sin un sistema eficiente, el motor se calentará y dejará de funcionar en cuestión de minutos. Un sistema de refrigeración moderno debe garantizar la correcta refrigeración del automóvil a una temperatura ambiente, así como el calor en el clima invernal y los bruscos cambios de temperatura.
La mayoría de las fallas del sistema de enfriamiento generalmente resultan en fallas del motor. Asimismo, es importante comprobar periódicamente que no falta líquido anticongelante en el depósito de un vehículo, y controlar visualmente la presencia de fugas. La implementación de revisiones periódicas del motor también ayuda a limitar el riesgo de averías.








