sensor de oxígeno

Función y fallas del sensor de oxígeno

Comúnmente, la mayoría de nosotros tenemos los sensores de oxígeno fuera de la mente. Sin embargo, el sensor de oxígeno es una parte vital del sistema general de control de emisiones de los vehículos. Su trabajo principal es garantizar que el motor funcione de la manera más eficiente posible mientras produce las emisiones más bajas.

La mayoría de los vehículos fabricados después de 1980 tienen al menos un sensor y los automóviles más nuevos vienen con dos o más que aumentan la eficiencia del motor. 

Los sensores están ubicados en el sistema de escape. Ya sea antes o después del convertidor catalítico, que es un componente de control de emisiones de escape.

El convertidor catalítico convierte los niveles de contaminantes tóxicos en los gases de escape, una función crítica para limitar las emisiones producidas por los vehículos.

¿Cuál es la función del sensor de oxígeno?

Entonces, el sensor de oxígeno realiza un seguimiento del nivel de oxígeno en estos gases de escape cuando salen del motor. Oxígeno que no se quemó durante la combustión original de aire y combustible.

Después de que el sensor detecta el nivel de oxígeno, envía esta información al módulo de control del motor; o sea a la computadora central que administra todos los sistemas del vehículo y se comunica con una variedad de sensores que se encuentran dentro de este.

Cuando el módulo de control recibe información sobre el nivel de oxígeno en los gases de escape, sabrá si el motor está quemando demasiado o poco combustible.

Una vez que el sensor de oxígeno detecta esto y transmite los datos al módulo de control del motor; la computadora hará los ajustes adecuados en la sincronización de los inyectores de combustible y el funcionamiento del motor.

De esa manera, la mezcla de aire y combustible en el motor será óptima para la combustión.

4 señales de falla que pueden ayudarte a diagnosticar un sensor de oxígeno defectuoso

Las fallas del sensor de oxígeno no solo conducen a un bajo rendimiento y un mayor consumo de combustible. Sino que en algunos casos puede causar daños a otros componentes, como el convertidor catalítico. 

Debido a que están sujetos regularmente a altas temperaturas y combustible sin quemar, los sensores de oxígeno sufren tanto por el tiempo como por el desgaste operativo.

Cuatro de los signos más comunes de que tu sensor de oxígeno puede tener alguna falla son:

  1. El coche consume más gasolina de lo común: Una caída repentina del desempeño de combustible puede ser una señal, ya que el motor puede estar usando más combustible para funcionar.
  2. La luz de control del motor está iluminada: Puede haber varias razones para que se encienda esta luz, sin embargo, un sensor de oxígeno defectuoso puede ser una de ellas.
  3. El motor funciona al ralentí con dificultad, es lento o responde menos: El rendimiento del motor tiene muchas influencias, incluido un sensor de O2 defectuoso, por lo que es necesario revisarlo. ‍
  4. Fallo en la prueba de emisiones: En algunos estados se requieren pruebas de emisiones periódicas, así que es posible que descubras que tienes un sensor de oxígeno defectuoso si tu coche termina fallando la prueba de emisiones.

Lo importante siempre es consultar con un profesional. Para un rendimiento óptimo, es importante seguir los intervalos de servicio recomendados por el fabricante para los sensores de oxígeno (y convertidores catalíticos).

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